Cuentos cursis y cortitos para tardes de días lluviosos:
" Barco a Venus"
Ernesto siempre fue un tipo muy especial, raro...pero especial; desgarbado y anarco, con una mirada triste infinita y siempre irónico ante la vida.
Nunca supe que fue lo que más me atrajo de él. Siempre discutiamos, siempre peleabamos; como un sangriento ajedrez las piezas se movian; el peón come al alfil, la torre elimina al caballo, la reina da jaque al Rey.
Hay veces que compartes la lluvia por complicidad, corres debajo de ella como cuando tenías 6 años, niños que salen a jugar, sin angustías, sin penas, sin dolor, sin pensar en un mañana.
Solo sientes caer agua entre tu piel.
Siempre compartiamos juegos y cerveza juntos.
Con él fue la primera vez que fume marihuana, no es que tenga algo en contra, solo que no es mi estilo.
Se me perdio en el viaje, se me perdio en el camino.
Lo espere.
El que entra de redentor siempre sale crusificado.
Salió corriendo buscando libertad, buscaba otros brazos que no eran los míos, encontro en alguien más lo que yo podía darle.
Lo espere.
Tal vez lo más sano fue que partiera. Que sea feliz en otra parte, que su sonrisa se llene de luz y su mirada retome el brillo.
Correrá con alguien más bajo la lluvia.
Ahora ya no dejan salir a jugar a ese niño.
El peón y las historietas quedan de nuevo sin compañero de juegos.
Lo espere, siempre lo espere.
Pero jamás regreso. Perdí la batalla .... y la guerra.
PD; Para rematar la historia es indispensable ver el video.
" Barco a Venus"
Ernesto siempre fue un tipo muy especial, raro...pero especial; desgarbado y anarco, con una mirada triste infinita y siempre irónico ante la vida.
Nunca supe que fue lo que más me atrajo de él. Siempre discutiamos, siempre peleabamos; como un sangriento ajedrez las piezas se movian; el peón come al alfil, la torre elimina al caballo, la reina da jaque al Rey.
Hay veces que compartes la lluvia por complicidad, corres debajo de ella como cuando tenías 6 años, niños que salen a jugar, sin angustías, sin penas, sin dolor, sin pensar en un mañana.
Solo sientes caer agua entre tu piel.
Siempre compartiamos juegos y cerveza juntos.
Con él fue la primera vez que fume marihuana, no es que tenga algo en contra, solo que no es mi estilo.
Se me perdio en el viaje, se me perdio en el camino.
Lo espere.
El que entra de redentor siempre sale crusificado.
Salió corriendo buscando libertad, buscaba otros brazos que no eran los míos, encontro en alguien más lo que yo podía darle.
Lo espere.
Tal vez lo más sano fue que partiera. Que sea feliz en otra parte, que su sonrisa se llene de luz y su mirada retome el brillo.
Correrá con alguien más bajo la lluvia.
Ahora ya no dejan salir a jugar a ese niño.
El peón y las historietas quedan de nuevo sin compañero de juegos.
Lo espere, siempre lo espere.
Pero jamás regreso. Perdí la batalla .... y la guerra.
PD; Para rematar la historia es indispensable ver el video.

1 comentarios:
contigo siempre vale la pena esperar a que escribas algo :)
hay veces que no se puede hacer nada...
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